‘Money’, coproducción entre España y EE.UU., es el primer largo de Martín Rosete.

‘Money’ es un thriller indie financiado en su totalidad con inversión privada, tras no conseguir en España ninguna ayuda. Esta ópera prima en el largo de Martín Rosete se estrena ahora aquí en salas pero, además, Fox la distribuye en todo el mundo a nivel doméstico a finales de junio.

Martín Rosete, que reside desde hace unos años en Nueva York, ha sido uno de los cortometrajistas españoles más premiados. Su corto ‘Revolución’, que dirigió y produjo con 21 años, ganó más de 50 premios en festivales internacionales. En 2013 fue nominado a los Premios Goya y ganó el Méliès de Oro por ‘Voice Over’.

Martín Rosete estudió Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid y Dirección de Actores en la Escuela de San Antonio de los Baños de Cuba. Junto con su hermano José Martín, que es el director de fotografía de sus trabajos, tiene la productora Kamel Films.

Dentro del especial Ópera Prima, puedes leer su listado comentado de diez filmes favoritos aquí

 

El director de ‘Money’ responde las preguntas del cuestionario Ópera Prima de Vampyr:

 

- Tu vocación de cineasta,  ¿es precoz o tardía? 

Sabía desde pequeño que me quería dedicar a contar historias. Hasta los 14 o 15 años pensé que sería periodista. Luego vi ‘Tesis’ de Amenábar y me dije: ‘Si se pueden hacer películas así en España, yo me apunto, así que decidí estudiar Comunicación Audiovisual y empecé a rodar cortos. 

 

- Películas que te marcaron y te hicieron empezar a ver el cine como algo especial a lo que te querías dedicar 

‘Tesis’ fue el punto de inflexión pero, anteriormente, casi todas las pelis de Spielberg, Zemekis, Hitchcock, Kubrick… Me emocionaban mucho y aunque no tenía ni idea de cómo sería eso de hacer una película, me atraía mucho ese medio para contar historias. Me parecía que tenía muchísimo potencial para emocionar y para mí esa es la clave.

 

 - De tu trabajo anterior (cortos, videoclips, etc.), ¿de qué obras estás más satisfecho?

Estoy satisfecho y orgulloso de casi todo lo que he hecho, porque sé que cuando tomé la decisión de rodar cada proyecto, tenía sentido. Luego, cuando pasa el tiempo y tomas perspectiva, está claro que piensas: ‘Cómo pude rodar ese plano así o cómo no se me ocurrió hacer tal, que habría dado mucha más fuerza a la secuencia. Pero como digo, lo más importante para mí es que, en su momento y en cada proyecto, hice lo mejor que supe con los recursos disponibles. 

Si hay que destacar un trabajo, diría que el corto ‘Voice Over’ es mi favorito de mis trabajos previos. Luiso Berdejo me regaló un guión maravilloso y todo el equipo pusimos todo nuestro amor para llevarlo a la pantalla de la mejor manera posible y creo que el corto destila justo eso.

 

- ¿Cuáles fueron las mejores enseñanzas de esa etapa?

De mi etapa de cortometrajista aprendí justo eso: adaptabilidad. Quejarse no vale de nada. Nunca vas a tener los medios soñados, ni el tiempo ideal. Lo fundamental es tener instinto para apostar por una historia y luego hacer lo mejor para llevarla a cabo, sin perder un segundo de tu energía en quejarte de lo difícil que es o que si cuentas o no con el apoyo de aquí o de allá. 

 

- ¿A qué tenías miedo al enfrentarte a tu primer largometraje?  

Miedo no es la palabra. Responsabilidad, diría. ‘Money’ es una coproducción entre España y USA que hemos financiado sólo con inversión privada. Rodamos con poquísimo dinero, y ese dinero salía todo de nuestros bolsillos, y de los bolsillos de toda la gente que nos quiere (familia y amigos o gente muy cercana a estos).  

Aparte de hacer una buena peli, siempre pienso en que tiene que ser rentable, para que la gente que apuesta por ti, tenga un beneficio y en el futuro quiera seguir apostando por ti. Y si son familiares, que te sigan invitando en Navidades y esas cosas. 

 

- ¿Ha sido una odisea conseguir llegar a rodarlo? 

Pues a mí se me hizo muy largo el proceso, pero si lo comparo con otras historias que he leído de primeras pelis, la verdad es que no es para tanto. Pasaron dos años desde que leí el guión hasta que empezamos a rodar.

La clave fue cuando decidimos poner fecha de rodaje. En ese momento no teníamos ni un duro ni un actor, pero de una manera (casi) mágica, todas las piezas empezaron a encajar y todo se alineó para que pudiéramos dar motor.

 

 - ¿Qué ha sido lo más gratificante y lo más fastidioso de tu ópera prima?

Ha habido tantas cosas gratificantes… El equipo que tuvimos, los actorazos que conseguimos, lo bien que lo pasamos rodando, editando, la post y, por supuesto, las ventas de la peli. Ver que una película de nuestro tamaño se vende en todo el mundo, que un estudio de Hollywood compra los derechos internacionales, que los inversores van a multiplicar varias veces el capital invertido… Es mucho mejor que lo que soñamos.

Y lo más fastidioso, te diría, el tema de tener que rodar tan rápido. En sólo 15 días. Sientes que podrías haber cuidado mucho más los detalles, pero como digo, no nos quejamos. Lo asumimos como un reto, y sabemos que hicimos lo mejor que pudimos y supimos con las condiciones que había. 

 

- Tres conceptos que resuman tus ambiciones estilísticas o tu mirada cinematográfica

Universal. Belleza. Emoción.

Me interesan historias universales que puedan provocar la misma emoción aquí que en Vietnam y contarlas de una forma estéticamente atractiva. Aunque hablemos de algo duro y feo, también ahí puede haber belleza, como por ejemplo vemos en ‘La lista de Schindler’. 

 

- Un punto débil a mejorar como director 

Mi hermano Jose es siempre mi director de fotografía y, además de ser buenísimo, disfrutamos del proceso de imaginar juntos los planos, la atmosfera, encuadres… Por eso siempre había pensado que los visuales eran mi punto fuerte y quizá no me sentía tan cómodo con la dirección de actores. 

Y, en parte, por eso me motivó muchísimo que ‘Money’ fuera mi primera película, porque es una peli de actores. Lo que descubrí durante ese proceso fue que, si tienes un guion sólido y bien escrito y unos actores inteligentes, tu trabajo dirigiendo actores se simplifica y pasas a disfrutarlo y a entrar más a matizar aquí y allá entre toma y toma, porque la línea principal de cada actor está muy clara desde casi antes de empezar los ensayos. 

 

- ¿Te preocupa más el fondo o la forma en tus películas? Y no, no vale decir que ambos por igual.

El fondo, sin duda. Me lo paso pipa buscando la forma estética mejor para contar la historia, los mejores planos, la mejor iluminación… Pero soy muy humilde y soy consciente de que lo más importante es la historia y el guión que tienes entre manos.

Eso es lo que le va a llegar al espectador. Eso y los actores. Por eso estoy tan agradecido cuando un guionista decide confiar en mí su historia. Lo recibo como uno de los mejores regalos que me pueden hacer. 

 

- Hitchcock dijo que hay que tratar a los actores como ganado. ¿Cómo te gusta dirigirlos a ti? 

Pues ahí discrepo del maestro. Es verdad que, a veces, se puede llegar al mismo resultado de diferentes formas pero, para mí, es mucho más interesante que los actores entiendan bien lo que están haciendo y que puedan aportar su talento. Aparte de por respeto por ellos, porque es mejor para la película. 

 

- ¿El director debe ser un poco déspota? 

No sabría responder así en general, pero los que me conocen saben que no lo soy. Tengo mi ego bastante controlado y soy consciente que una película la hacen decenas (si no cientos) de personas. Yo entiendo mi trabajo como intentar sacar lo mejor de cada una de ellas y ser lo suficientemente humilde e inteligente como para si alguien viene con una idea mejor que la que yo tenía, comprarla e incorporarla a la película.

Como digo, es un trabajo de equipo y si creas un ambiente de equipo, donde la gente se siente cómoda para aportar su talento, posiblemente el resultado sea mejor. Y además, te vas a casa con una sonrisa, y eso para mí no tiene precio. 

 

- 5 directores que estén entre los que más te han influido o con los que más disfrutas 

Soy muy mainstream, así que no habrá muchas sorpresas en la respuesta:  Spielberg, Amenábar, Zemeckis, Clint Eastwood y Shyamalan.

 

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