El director de fotografía de ‘La gran familia española’ responde a preguntas de colegas de profesión.

 La nueva película de Daniel Sánchez Arévalo, que es una de las preseleccionadas por la Academia del Cine Español para optar a la candidatura de los Oscar, ya se ha estrenado en cines.

En su cuarto película vuelve a contar con Juan Carlos Gómez en la fotografía, con quien ha hecho todos sus largometrajes. Gómez, que es uno de los más prestigiosos cineastas en su campo, ha trabajado también con Achero Mañas en ‘El bola’ y ‘Noviembre’, con Gracia Querejeta en ‘15 años y un día’ (también preseleccionada para los Oscar) y con Eduardo Chapero-Jackson tanto en ‘Verbo’ como en sus cortos.

A continuación puedes leer las doce preguntas recopiladas a partir de profesionales de la fotografía, más las respuestas de Juan Carlos Gómez, transmitidas aquí literalmente con la salvedad de breves correcciones ortográficas:

1.  ¿Cómo ves el futuro del cine analógico en los próximos años en España y en el resto de países? (Castro)

Sin duda estamos asistiendo a los últimos momentos del soporte fotoquímico. La mayor parte de las películas que he fotografiado las he realizado en 35mm y en este punto el momento en el que nos encontramos me produce cierta tristeza. Sólo quedan seis técnicos en el laboratorio de fotoquímico, esto nos da una idea del momento en el que nos encontramos. A lo largo de la historia el cine ha sufrido muchas transformaciones; unas más traumáticas que otras, esta principalmente nos  afecta los directores de fotografía. Resumiendo, creo que el fotoquímico tiende a desaparecer.

 2.¿Hasta dónde luchar con los productores por tus necesidades si eso va a enturbiar tu relación con ellos el resto de la película? (Hernando)

Cada película tiene unas necesidades distintas y cada DF ofrece soluciones diferentes. Más que una lucha con el productor creo que hay que negociar con el productor para conciliar presupuesto y las necesidades técnicas del rodaje. Para mi es uno de los momentos más importantes en la producción de una película puesto que, a partir de esa negociación, tienes o no los elementos necesarios para desarrollar tu trabajo.

3.  Siendo ‘La gran familia española’ una comedia, como director de fotografía ¿te ciñes al género estrictamente (clave alta, colores vivos) o crees que siempre se puede explorar más? (Aitor)

‘La gran familia española’ es una comedia con una gran carga dramática, con lo que me permitía no ceñirme necesariamente a  esa convención de luces altas. La gran dificultad fotográfica de la película es que gran parte de la historia sucede desde las seis de la tarde a las doce de la noche. La película se rodó en siete semanas y estuvimos unas cinco semanas rodando en jornadas de 9h a 20h trabajando con la luz un continuo atardecer o anochecer. Te confieso que cuando empezamos a rodar de noche me sentí muy aliviado.

4.  Cuando te lees un guion, ¿te vienen a la cabeza  y trabajas imágenes y referencias estilísticas o esperas para hablar con el director y saber lo que quiere o saber las restricciones de producción? (José Luis)

La primera lectura de guion es la que a mí me sugiere más ideas de visualización, pero esas ideas realmente no toman forma hasta que no conoces los decorados donde vas a rodar. El espacio determina y condiciona mucho la forma de iluminar. Generalmente se trata de llevar ese espacio a hacia tu primera idea de imagen.

5.  ¿Crees que el actual desarrollo tecnológico, que últimamente va a un ritmo brutalmente rápido, está siendo acompañado por un desarrollo artístico de una forma más o menos equilibrada? O tanta técnica repentina se está comiendo a lo que debería ser un avance artístico más maduro y más consciente de su entorno…  (Giuseppe)

Creo que hay dos formas de entender este oficio. Hay directores de fotografía que trabajan desde el objetivo para adelante, o sea con la Luz (entre los que me incluyo) y directores de fotografía que trabajan desde el objetivo para atrás. En el primer caso, aunque yo lo considero importante, el trepidante desarrollo tecnológico tiene menos impacto puesto que nuestra base de trabajo está más en la luz. Sin duda tienes que estar al tanto y controlar los nuevos equipos que aparecen, pero tus resultados dependen menos del último invento porque se desarrolla sobre otra base, que es la luz.

     6.  Has currado en todas las pelis de Sánchez Arévalo.  Desde que empezaste a colaborar con él, ¿en qué aspectos de fotografía le has convencido que al principio no le hacían gracia pero que ahora incorpora en la estética de su cine? (Manu)

Llevo trabajando con Daniel unos diez años. A lo largo de este tiempo creo que ha habido una evolución en ambos. Creo que con Daniel, más que compenetración, existe una complicidad. Solemos revisar semanas antes de rodar la planificación de la película y es ahí donde ponemos sobre la mesa nuestros planteamientos. Nos conocemos bastante bien y creo que el estilo visual de las películas de Daniel se define en un ochenta por ciento en esas reuniones.

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