El cineasta japonés presenta en España ‘De tal padre, tal hijo’, su último y premiado trabajo.

Se estrena en España, de mano de la distribución de Golem, ‘De tal padre, tal hijo’, una de las películas internacionales más importantes en el ámbito de los festivales durante este año, habiendo conseguido galardones como el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes o el Premio del Público en el Festival de San Sebastián.

La Fundación Japón ha colaborado para hacer posible que Koreeda haya viajado hasta nuestro país, por lo que en Vampyr hemos podido tener acceso a hacerle unas preguntas a una de las figuras más importantes del cine asiático desde hace más de 15 años.

La entrevista se ha realizado mediante la traducción español-japonés y japonés-español por parte de Kosuke Nakamori:

 

- Cuanto se habla de tu cine, muchas veces se menciona a Yasujiro Ozu. ¿Te halaga o te molesta que siempre se haga esa comparación?

Al principio no creía que mis obras se parecieran tanto a las de Ozu, de modo que, cuando empezó a decirse eso, era una situación un poco incómoda para mí. Pero ahora lo comprendo como un máximo elogio, de modo que, de forma sincera, doy gracias a los que hacen ese comentario.

 

- ¿Qué cineastas admirabas cuando empezaste en el cine?

Cuando empecé admiraba al inglés Ken Loach, al taiwanés Hou Hsiao-Hsien y al español Víctor Erice. Los amaba.

 

- Has hecho varias películas sobre la familia desde varios ángulos. En ‘Kiseki’ el punto de partida tiene cosas en común con esta. ¿Qué es lo que te interesó de esta historia en concreto para hacer la película?

Es una relación familiar desde la perspectiva de ser un padre. Es un tema que lo estoy viviendo yo mismo y tengo muchas cosas que pensar en cuanto a la relación con mi hija.

 

- Ozu retrató los cambios generacionales en las familias japonesas. En tu caso veo que tratas mucho  la responsabilidad y el rol de la paternidad, y una relación no convencional entre padres e hijos. ¿Son esas tus principales preocupaciones  respecto al modelo actual familiar?

Realmente sí que hay muchos adultos que no terminan de ser adultos y también hay muchos niños que parecen más adultos. Al menos en el entorno mío hay mucha gente así y yo creo que fui un niño que me comportaba como un adulto.

Creo que antes un padre no tenía que pensar qué significa ser padre y cómo ser un padre pero creo que actualmente hay un movimiento en el que los padres tienen que pensar cómo serlo. Creo que es una buena tendencia que la gente reflexione sobre cómo ser un adulto y cómo ser un padre. También creo que en este momento hay una ruptura con la imagen antigua del padre, es decir, que es autoritario, que es muy del sistema feudal por así decirlo. Esto se está desintegrando y por mí que se desintegre más.

 

- Muchos directores no quieren trabajar con niños y tú lo haces constantemente, haciendo que el espectador se identifique con ellos.  ¿Te resulta fácil trabajar con ellos? ¿Te gusta abordar un rodaje con ellos?

Si un director tiene predispuesta una imagen y quiere encajar ahí a los niños o los animales, es muy difícil que se adapten. Pero en el sentido de poder descubrir nuevos comportamientos o nuevas imágenes dentro de la dirección, los niños y los animales son los objetivos más interesantes porque hay muchos descubrimientos.

Pero, para que los niños queden bien arraigados dentro de una obra, eso requiere mucho tiempo.

 

- En el caso de ‘De tal padre, tal hijo’, ¿qué cosas que no estaban predispuestas sobre el guion destacarías de lo que aportaron los niños?

Entendí que un niño de seis años es un monstruo (Risas). En ‘Kiseki’ he trabajado con niños de 10 a 12 años, de modo que la comunicación ya es casi como entre adultos. No hay mucho cambio. Pero en este caso de niños de 5 o 6 años realmente son imprevisibles. De repente se quedan sin concentración y en otros momentos están tan concentrados que actúan como si ni siquiera hubiera ahí una cámara. No se puede prever nada con estos niños.

Ha sido muy costoso el trabajo pero también muy divertido. Mi hija ha cumplido ahora también 6 años y he notado mucha diferencia en esta edad entre los niños y las niñas. Las niñas de esta edad, sobre todo las que están en agencias de casting, ya parecen más actrices y además ellas tienen la consciencia de convertirse en actriz. Pero los niños de esta edad vienen sin saber nada, no son conscientes de que es un trabajo y ha sido muy interesante presenciar esta diferencia.

 

- En la evolución de tu cine, noto que en películas como 'Maborosi' hay una puesta en escena distante pero últimamente te acercas más los personajes. ¿Ves así esa evolución?

Sí, soy consciente y es algo que hago a propósito.

 

- El hecho de que al principio utilizaras tomas más distantes, ¿viene del hecho de que empezaras haciendo documentales?

No tiene nada que ver. Yo creo que aquello era un propósito estético de obtener una imagen desde una toma larga. Antes tenía esa mentalidad pero últimamente lo que trato de hacer es tener secuencias más cortas y, mediante la construcción de esto, estructurar una imagen.

 

- Una cosa que me gusta de tus películas es que son duras pero tienen un calor y una honestidad que en Occidente actualmente no estamos acostumbrados, con tanto cinismo e ironía. ¿Ves esa diferencia y buscas ese equilibrio?

Yo pensaba que era también una persona cínica (Risas). En esta ocasión sí he tomado una temática muy seria pero hay veces que nos reímos cuando la cosa es más grave. Creo que es un comportamiento humano muy importante. En esta obra tener al espectador tenso durante dos horas  no me parecía bien, entonces he tratado de dar más altibajos.

Traté de contar cómo las personas se ríen cuando están más tristes o lloran cuando están más alegres. Llorar cuando se está triste es demasiado normal o poco interesante, de modo que lo que me gustaría es que los que hayan visto la película, más que decirme que han llorado, me gustaría que me dijeran que han reído.

 

- Tengo entendido que Dreamworks ha comprado los derechos de la película para hacer una versión.  ¿Vas a estar implicado o les vas a dejar que trabajen por su cuenta?

Yo ya he cedido todo. Sí que me han invitado a ver el rodaje, de modo que pienso acudir. Pero lo que es la producción en sí lo dejo todo en manos de Spielberg. En la reunión que tuvimos se comprometieron en Dreamworks a respetar el guion original pero a mí me gustaría que mi guion se modificara, adaptándose a los valores sociales de Estados Unidos.

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