‘El pacto’ es el debut en el largo de uno de los cineastas más prometedores en el cine de género en España.

Hace escasas fechas se estrenó en salas españolas ‘El pacto’, un thriller de David Victori que él mismo escribió junto a Jordi Vallejo y que cuenta en su elenco con Belén Rueda,  Mireia Oriol, Darío Grandinetti, Antonio Durán, Josean Bengoetxea, Carlus Fàbrega y  Vanessa Buchaca.

Es el bautismo de fuego en el largometraje de un cineasta que poco a poco había ido solidificando un cierto status. Un potencial que no pasó desapercibido fuera de nuestras fronteras, pues revistas como Variety o Screen Daily lo seleccionaron como uno de los directores a seguir en los próximos años.

A nivel internacional, David Victori llamó la atención especialmente gracias a su victoria en el Your Film Festival de YouTube, que le llevó a realizar una serie web de ciencia ficción llamada ‘Zero’, producida por Ridley Scott y Michael Fassbender.

El festival de YouTube lo ganó por medio de su cortometraje ‘La culpa’, el más popular de todos sus trabajos, aunque también cabe destacar ‘Reacción’, el primero que llevó  a cabo.

Victori, nacido en Manresa en 1982, también ha escrito guiones para otros, como ‘Hijo de Caín’ o ‘Segon origen’, este último un proyecto que no pudo realizar, debido a su fallecimiento, Bigas Luna, con el que Victori había colaborado previamente en funciones de ayudantía de dirección.

 

Victori participa en el Especial Ópera Prima de Vampyr. El listado comentado de favoritos lo puedes consultar aquí, mientras que puedes leer las respuestas de David Victori al Cuestionario Ópera Prima de Vampyr a continuación:

 

- Tu vocación de cineasta,  ¿es precoz o tardía?

“Pues lo mío empezó con un Taller de Teatro en el colegio, debía ser a los 12 o 13 años. Me gustó y me apunté a un grupo de teatro fuera de la escuela. No me daba cuenta entonces que lo que me enamoraba era contar historias. Fue un año después cuando me di cuenta de que estaba más interesado en lo que estaba escrito en el papel y en las indicaciones que nos daba la directora que en interpretar.

Me apunté a otro taller de cine en la escuela y eso ya me hizo volar la cabeza. La experiencia de rodar se convirtió en la mayor diversión posible para cualquier rato que tuviera libre. Dejé el fútbol y los otros hobbies y me convertí en un friki que quedaba con su amigo para rodar todo tipo de locuras. Esas cintas están aún en casa de mi amigo. Qué tesoro”.  

 

- Películas que te marcaron y te hicieron empezar a ver el cine como algo especial a lo que te querías dedicar

“Cuando vi ‘Abre los ojos’, sentí la posibilidad real de hacer el tipo de cine que me gustaba en mi propio país. Que una película así se hubiera hecho en España me dio el empujón que necesitaba para creer que era posible. Que podía ser valiente y que era posible contar las historias que sentía que quería contar, sin miedo ni complejos”.

 

- De tu trabajo anterior (cortos, videoclips, etc.), ¿de qué obras estás más satisfecho?

“Obviamente, ‘La culpa’ se ha convertido en el corto que la gente conoce y me alegra que sea así porque para mi también es ese proyecto que, desde la idea hasta el rodaje, siempre sentí que era especial. Recuerdo perfectamente la llamada de teléfono que hice a quien en ese entonces siempre trabajaba conmigo como ayudante de dirección, Alberto Llorca, para contarle la idea. Hacía nada que en mi mente todo había encajado. Recuerdo perfectamente sentir, mientras contaba la historia, que era algo que merecía el esfuerzo que hiciera falta para hacerlo realidad.

Aún así, ‘Reacción’ fue mi primer paso a nivel profesional y conserva algo muy genuino para mí ese corto en su historia. Por decirlo de otra manera, ‘La culpa’ es esa obra que sorprende a la gente y ‘Reacción’ es la obra que fue necesaria para que ‘La culpa’ existiera”.

 

- ¿Cuáles fueron las mejores enseñanzas de esa etapa?

“A nivel de carrera, la mejor y menos obvia de las lecciones es que ,en mi caso, la inercia profesional nunca te lleva exactamente allí donde quieres llegar. Si no hubiera ‘roto’ con esa inercia varias veces en mi vida profesional, no hubiera conseguido dedicarme a dirigir y escribir cine que es a lo que quería realmente.

Y cuando estás en uno de esos momentos, donde todo el mundo te dice que te equivocas, que no arriesgues tanto, que sigas caminando en la dirección más estable a nivel económico o profesional… Es muy, muy difícil dar un paso al lado y arriesgar porque crees que debes hacerlo. Pero, en mi caso, cada vez que he arriesgado, aunque al principio siempre parece que te has precipitado y te has equivocado, al final siempre ha terminado siendo un acierto.

A nivel de rodar, la mejor enseñanza es recordarte proyecto a proyecto que, cuando estás eligiendo o asociándote con alguien para tu historia, estás determinando de forma muy clara el resultado que serás capaz de obtener. Tu equipo, tus actores y tus productores sumados serán, junto a ti, el resultado de tu proyecto. Ten muy en cuenta eso cuando estás eligiendo a la gente que te acompañará en ese viaje”.

 

- ¿A qué tenías miedo al enfrentarte a tu primer largometraje?

“A gestionar el cansancio físico y mental de forma inteligente y, de no ser así, a no conseguir estar presente en el proceso por culpa de eso.

Mi pecado en mi primera peli ha sido el micromanaging, querer controlar hasta los detalles más pequeños. Eso no tiene por qué ser malo, pero es absolutamente agotador”.

 

- ¿Ha sido una odisea conseguir llegar a rodarlo?

“La primera versión de guion de ‘El pacto’ es de 2012. Vendí el guion en 2013. Rodamos en 2017 y estrenamos en 2018. Son muchos años. Muchos años de financiar el proyecto donde surgen muchas dudas de si será posible o no será posible que se haga realidad.

Y en una primera película, este proceso se hace especialmente doloroso porque es muy probable que nunca suceda. Puedes mirar a tu alrededor y darte cuenta de que mucha gente antes que tú lo ha intentado y no lo ha conseguido. ¿Cuántos cortometrajistas no llegan nunca a estrenar su primer largo? Demasiados. Es muy duro emocionalmente”. 

 

- ¿Qué ha sido lo más gratificante y lo más fastidioso de tu ópera prima?

“Lo más gratificante, el equipo que me ha rodeado. Desde los actorazos que he tenido en la peli, hasta el equipo técnico, los productores y el equipo que ha estrenado y distribuido la peli. Ha sido un debut en unas condiciones muy favorables, por lo que siento un gran agradecimiento.

Lo más fastidioso, los horarios locos en los que rodamos y los estados de jetlag en los que nos dejaba el cambio horario. Eso, sin duda, no ayuda a estar creativo durante el rodaje. Es importante descansar para poder sacar todo lo mejor del equipazo que tienes trabajando para la película”.

 

- Tres conceptos que resuman tus ambiciones estilísticas o tu mirada cinematográfica

“La oscuridad. Un trabajo de cámara que trata de ser fiel a la mirada subjetiva del protagonista. Atmósferas tensas”. 

 

- Un punto débil a mejorar como director.

“Tengo la aspiración de mejorar en todo. Siempre. Por señalar algo, diría que nunca me cansaré de ponerle atención al dominio del ritmo narrativo.

Creo que uno nunca puede dejar de ponerle atención a esa habilidad que, para mí, es la clave del éxito de cualquier narración”.

 

- ¿Te preocupa más el fondo o la forma en tus películas? Y no, no vale decir que ambos por igual.

“Si me haces elegir, elijo el fondo. Seguro. Podría hacer una película sin forma pero nunca una película sin fondo”.

 

- Hitchcock dijo que hay que tratar a los actores como ganado. ¿Cómo te gusta dirigirlos a ti?

“Pues yo estoy en el lado opuesto. Creo que a los actores hay que tratarlos como lo que son: la punta del iceberg que sostiene un enorme y delicado proceso. Todo en nuestro trabajo se dirige al momento donde ellos están frente a la cámara a punto de dar vida a ese sueño. En sus espaldas está todo el peso del proceso y hay que amar eso y cuidarlo”.

 

- ¿El director debe ser un poco déspota?

“No creo que ningún oficio requiera de un tipo de liderazgo que no respete al equipo que le está permitiendo llegar a sus metas. Estoy en el lado opuesto a esta idea. Creo que, cuando alguien trata a su equipo sin respeto, no merece a un equipo que le siga.

En el siglo XXI, ya no debería estar permitido lo de “es que yo soy así”. Las sociedades modernas tenemos a nuestro alcance infinitas herramientas para liberarnos de nuestros traumas y dejar de repetir patrones enfermos que solo generan sufrimiento a las personas de nuestro alrededor”. 

 

- 5 directores que estén entre los que más te han influido o con los que más disfrutas.

“Sidney Lumet, Roman Polanski, Alfonso Cuarón, Christoper Nolan y Denis Villeneuve”

 

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