El director barcelonés aborda con ‘100 metros’ la esclerosis múltiple con una historia de superación.

Protagonizada por Dani Rovira, Karra Elejalde y Alexandra Jiménez, ‘100 metros’ se basa en la historia real de Ramón Arroyo, enfermo de esclerosis múltiple.

En palabras del director, Marcel Barrena, es “la historia de superación más alucinante” que ha conocido. El protagonista de ‘100 metros’ es “un hombre fondón que descubre que está enfermo, y para demostrarle a su hijo que puede seguir siendo fuerte se pone entre ceja y ceja terminar un triatlón”.

Es la primera incursión del cineasta en la ficción para salas de cine pero no es propiamente dicho el primer largometraje del realizador catalán.  Hizo la tv movie ‘Cuatro estaciones’, protagonizada por David Verdaguer, Leticia Dolera, Antonio Valero y Jordi Vilches, logrando el premio a la Mejor Película en el Festival de Alicante, así como el premio Gaudí. Con el documental ‘Mòn petit’, sobre un joven que viaja solo por el mundo sin dinero y en silla de ruedas, obtuvo el tercer puesto en el premio del público en el festival IDFA, ganó el Gaudí a Mejor Documental y fue nominado al Goya en dicha categoría.

Barrena ha comentado 10 de sus películas favoritas para este especial y las puedes consultar aquí.

 

A continuación, las respuestas al Cuestionario Ópera Prima por parte de Marcel Barrena:

 

- Tu vocación de cineasta,  ¿es precoz o tardía?

Me viene desde que tengo uso de razón, desde que fui al cine por la noche por primera vez. Esa magia, esa búsqueda de clásicos en los videoclubs. Esperar que la película que quería tuviera el cartoncito de ‘Disponible’. Fui carne de videoclub, todo eso me hizo querer hacer cine.

 

- Películas que te marcaron y te hicieron empezar a ver el cine como algo especial a lo que te querías dedicar

Sin duda, las películas dirigidas, producidas o con la marca Spielberg. Desde —y sobretodo— ‘Indiana Jones’ y ‘Regreso al futuro’ hasta ‘Nuestros maravillosos aliados’, ‘E.T.’, ‘Gremlins’, ‘Los Goonies’,  ‘El secreto de la pirámide’, ‘Jurassic Park’, ‘Star Wars’... Me entenderán los fans de ‘Strangers Things’. Ese cine mágico fue mi puerta de entrada a todo lo que he podido ver desde entonces.

 

- De tu trabajo anterior (cortos, videoclips, etc.), ¿de qué obras estás más satisfecho?

No tengo la ambición de hacer mucho en cantidad, sino de hacer cosas que puedan dejar buenos recuerdos. El documental ‘Món petit’ tuvo un gran impacto en su categoría.

Todavía hoy me piden coloquios y recibo feedback de todo el mundo, y mi tv movie ‘Cuatro estaciones’, que fue lo primero que hice, me llenó de energía e ilusión por esto. La recuerdo con gran amor y orgullo, pese a los medios y a lo jóvenes que éramos todos cuando la hicimos.

 

- ¿Cuáles fueron las mejores enseñanzas de esa etapa?

A tener paciencia, a que puede ser bueno que te caiga un proyecto porque eso puede hacerte pensar en otro mejor. Estamos acostumbrados a que las cosas vayan mal, pero no hay que perder la esperanza. 

 

- ¿A qué tenías miedo al enfrentarte a tu primer largometraje de ficción para cines?

Mi historia ha sido rara porque hice la tv movie en 2010 y eso ya fue mi primer largo. Luego ‘Món petit’, otro largo —documental—, y ahora he dado un gran salto con ‘100 metros’. Soy un novel atípico y por eso no puedo participar en los Goya a Dirección Novel con ‘100 metros’. 

Sin ellas no hubiera podido hacer ésta, por experiencia y por la confianza de los productores. El gran miedo en esta película era poder dar voz de forma fiel, justa y sincera a los enfermos de esclerosis múltiple y a sus familiares, mientras lograba hacer pasar un rato de emociones de todo tipo.

 

- ¿Ha sido una odisea conseguir llegar a rodarlo?

Debo reconocer que esta película no. La verdad es que ‘100 metros’ generó un efecto imán que atrajo a los mejores jefes de equipo, actores, la financiación...

La odisea fue hacer la tv movie, cuando no había hecho absolutamente nada antes. Desde entonces todo ha sido más fácil, pero entiendo que debe ser así, el primer paso debe ser el más complicado, porque no sólo debes mostrar si vales o no, sino también si estás dispuesto a esperar y luchar por todo. 

 

- ¿Qué ha sido lo más gratificante y lo más fastidioso de tu ópera prima?

Siempre, compartirla. Después de luchar lo inenarrable, lo más gratificante es cuando la ve el público y puedes sentir que ha gustado. La tv movie ‘Cuatro estaciones’ me dio cosas que nunca más viviré. Contar la experiencia de ‘Món petit’ ocuparía 20 páginas, y con ‘100 metros’ vuelvo a sentir todo lo bueno, pero amplificado. 

¿Lo más fastidioso? De momento, nada. ¿Volvemos a hablar en unos meses?

 

- Tres conceptos que resuman tus ambiciones estilísticas o tu mirada cinematográfica

Intentar ser digno de llamarme “director de cine”.  Intentar hacer algo que a tus referentes les gustaría. Luchar por hacer algo que deje huella, que mejore algo las cosas. 

 

- Un punto débil a mejorar como director

En mi próxima película me aplicaré más el cuento de que “menos es más”. Muchas escenas que crees indispensables sobre el papel no lo son en montaje. 

Tampoco soy un director técnico. Desconozco aspectos técnicos pero para eso intento contar con los mejores en cada ámbito.

 

- ¿Te preocupa más el fondo o la forma en tus películas? Y no, no vale decir que ambos por igual.

Sin duda, el fondo. No lo puedo ni comparar. La historia lo es todo. Debería funcionar igual en blanco y negro o en sepia o rodada con un teléfono. Lo más importante es la química entre los actores, saber elegirlos y dirigirlos, y la historia y cómo esta llega al público.

‘Món petit’ estaba, en su mayor parte, rodada con una handycam. ‘100 metros’ es mucho más académica, pero su fuerza no está en la imagen. La imagen suma pero la historia lo es todo. De hecho, demasiada forma te puede reventar el fondo.

 

- Hitchcock dijo que hay que tratar a los actores como ganado. ¿Cómo te gusta dirigirlos a ti?

Los actores lo son todo. Mi respeto por ellos es eterno, es muy difícil lo que hacen. Tienen un mérito que sólo sabemos los que les vemos en el set. Los grandes actores mejoran siempre el texto. Sin ellos nadie vería nuestras historias.

 

- ¿El director debe ser un poco déspota?

Para nada. Un rodaje es muy duro, y hay cargos y departamentos dentro de un rodaje que creen que hay que ser déspota, y se equivocan. El trabajo del director es también generar un equilibrio y que todas las fuerzas sumen todo lo posible. Muchos creen que un rodaje lo es todo pero es un error. Una película son muchos meses, años…

Ser un déspota ¿qué te aporta? En teoría, has elegido a los mejores, a gente que es mejor que tú en lo suyo, gente profesional que adora su trabajo. Hacer el déspota como pose es hacer el ridículo, no somos más importantes que nadie. Menos humos. 

 

- 5 directores que estén entre los que más te han influido o con los que más disfrutas

Steven Spielberg. Woody Allen. Juan José Campanella. Stanley Kubrick. Quentin Tarantino. 

 

- Un par de escenas que te encantaría haber rodado

La de Woody Allen en ‘Sueños de un seductor’ en la que prepara su cita a ciegas de una forma totalmente esperpéntica.  La ruleta rusa de ‘El cazador’.  Todas las de ‘El secreto de sus ojos’.   

 

Menu