Los ambiciosos proyectos que vienen pueden asentar una industria de relevancia mundial.

Desde hace ya años se lleva hablando con cierta frecuencia, a partir de éxitos puntuales, de la conformación de una industria de animación española acorde con el talento nacional. Es quizás aventurado pero ese momento parece que está a punto de llegar.

Este artículo pretende bosquejar cuáles son los protagonistas del ansiado gran paso adelante que parece puede producirse en los próximos 2-3 años.

El Festival de Annecy, el más importante del mundo de la animación, parece entenderlo de la misma manera, pues en junio de 2015 le dio a la animación española el protagonismo central como país invitado.

A pesar de ser una cinematografía emergente en este campo, la animación española sigue sin ser una marca. La polémica producida en las pasadas navidades con el último anuncio de Loterías da una muestra de ello. Que la agencia Leo Burnett decidiera que Justino se animara en un estudio sueco puede ser insultante pero es un indicativo de que esta industria tiene aún bastante camino por recorrer para que estas decisiones ni siquiera se contemplen.

La animación española viene llamando a la puerta con insistencia desde hace unos años. En poco más de un lustro, casos de éxito de crítica (‘Arrugas’, ‘Chico y Rita’) o de impacto económico (‘Planet 51’, ‘Tadeo Jones’, ‘Atrapa la bandera’) han hecho soñar al sector pero el fracaso de otros proyectos ha desestabilizado las bases sólidas que se necesitan.

El concurso de acreedores y el cierre de estudios han sido práctica común en estos años, con lo que hemos dicho adiós a empresas como Dygra, Kandor, Bren Entertainment (estudio de Filmax), Continental, Perro Verde y Cromosoma. La región que más ha sufrido este azote es Galicia que, de ser una zona con mucho futuro en animación, se ha convertido casi en un erial.

A pesar de los indicadores contradictorios, la madurez del sector y el enorme alcance de lo que está por llegar debe hacernos mirar al futuro con esperanza. A continuación, repaso el próximo cine español de animación que debería provocar un punto de inflexión.

 

El cine español de animación que viene

 

Uno de los agentes que se incorporan al inminente crecimiento exponencial del cine español de animación es BRB. Se trata del estudio de mayor tradición en España, con clásicos como ‘David el Gnomo’, ‘D´Artacan’ y ‘Willy Fog’, pero es ahora cuando va a desembarcar en el cine.

Este paso lo va a llevar a cabo con adaptaciones de sus series. Por un lado, está preparando una versión actualizada, en animación por ordenador, del clásico de los 80 ‘D´Artacan y los tres mosqueperros’. Uno de sus mayores éxitos de este siglo, ‘Bernard’, también contará con adaptación en CGI estereoscópico mediante ‘Super Bernard’, con participación de la coreana RG Animation y en la que el torpe oso polar desarrollará, esta vez, superpoderes.

Otra compañía que también aspira saltar al largometraje desde la TV es Zinkia. A pesar de que la compañía ha estado enfrascada en concurso de acreedores y polémicas accionariales, el proyecto de paso a cine de ‘Pocoyó’ sigue en pie y están terminando de juntar toda la financiación. Según nos ha comunicado José María Castillejo, presidente de la compañía, esperan lograrlo durante este año, con vistas a un estreno para finales de 2018 o ya en 2019.

Habrá que esperar mucho menos para ver ‘Ozzy’, producción hispanocanadiense pero de prevalencia española. Es un proyecto para el público familiar que nace hace 5 años de Capitán Araña, empresa que viene haciendo buena parte de la producción propia de Disney Channel España. Tras incorporarse Atresmedia, Arcadia Motion Pictures y Pachacamac A.I.E., establecieron acuerdo con el estudio canadiense de Tangent Animation. Buena parte de los aspectos creativos los proporciona España, incluyendo dirección (Alberto Rodríguez), guion (Juan Ramón Ruiz), música (Fernando Velázquez), diseño de personajes, dirección artística, modelado y postproducción.

Se trata de un film de 10 millones de dólares y que ya ha empezado a tener éxito en ventas internacionales (Reino Unido, toda Latinoamérica, Corea del Sur, varios países europeos, etc.). Está en fase de sonorización, solapada con el comienzo de la renderización, por lo que esperan tenerla terminada para mayo. En España distribuye Disney y el estreno podría ser o a finales de año o ya en 2017.

Otro de los estrenos más relevantes que se esperan en el corto plazo es el de ‘Deep’, producción dirigida y producida por Julio Soto, que tras años trabajando en VFX y animación en Estados Unidos, montó The Thinklab en Madrid. Es una coproducción española de The Thinklab y Kraken Films A.I.E., con participación de ICAA, TVE y MEDIA, y para posproducción y render cuentan con la belga Grid VFX. Toda la parte creativa es española y el film ha contado con The Spa Studios como colaborador para el diseño de personajes.

En ‘Deep’ van a participar, al final del proceso, cerca de 200 profesionales.  Se trata de una película para todos los públicos con un excéntrico grupo de criaturas abisales de protagonistas y que se espera estrenar a finales de 2016. Las ventas internacionales corren a cargo de Umedia y, hasta el momento, se han realizado preventas en más de 40 países.

De quien no cabe esperar nuevos proyectos de animación es de Filmax. La compañía, otrora punta de lanza de la animación española, reconoce haber aparcado el desarrollo de esta línea y estar buscando otro tipo de productos. Su última producción fue ‘Copito de nieve’ pero la división de animación venía herida de muerte por los colapsos financieros de ‘Donkey Xote’ y ‘Nocturna’. Filmax considera que se trata de un mercado muy competitivo y que requiere de una tecnología muy desarrollada y unos lanzamientos en promoción y publicidad muy elevados.

Un caso contrario podría considerarse el de Perro Verde Films. Si Filmax se centra ahora en la imagen real, denostando la animación, el cierre de esta productora gallega no se produjo por ‘Arrugas’, que funcionó muy bien a todos los niveles, sino por la imagen real, con el descalabro de ‘La noche que dejó de llover’.

Manuel Cristóbal ha creado ahora otra productora, Dragoia Media, y esta vez se va a dedicar exclusivamente a proyectos de animación, combinando películas familiares y adultas. Pronto dará a conocer un proyecto muy ambicioso para todos los públicos y otro en 2D para la línea adulta.

Cristóbal no participa de la adaptación de ‘Memorias de un hombre en pijama’, aunque fue él quien convenció a Paco Roca de hacer la adaptación del cómic a cine. Ese proyecto lo está produciendo Ángel de la Cruz, director de ‘El bosque animado’ y ‘El sueño de una noche de San Juan’. El cineasta fundó en 2014 la productora Ladybug Films, y con ella está promoviendo el debut como director de Roca (que lo hace conjuntamente con Carlos Fernández), junto a la productora catalana Dream Team Concept y la valenciana Hampa Studio. De la Cruz ejerce, junto a Jordi Mendieta, de productor ejecutivo, además de coguionista con el propio Roca y Diana López Varela. Raúl Arévalo pondrá la voz al protagonista en esta producción de millón y medio de presupuesto.

 

Puedes leer la segunda parte de este artículo sobre lo que está por venir en el cine de animación español en este enlace.

 

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