El director español clausura el Festival de Toronto con ‘Mr. Right’.

Con Paco Cabezas iniciamos esta serie de entrevistas para abordar el éxodo de cineastas españoles por el mundo. Una serie de cuestionarios que podríamos calificar, cariñosamente, con el sobrenombre de ‘Vente a Hollywood, Pepe’.

A través de estos testimonios buscamos profundizar en varios de los casos más importantes de relevancia actual. Una circunstancia de gran calado a la que no se presta excesiva atención mediática.

Es necesario conocer las razones, los detalles, las circunstancias, las soluciones y las diferencias de todo este periplo que está protagonizando una buena parte de las jóvenes generaciones de directores españoles.

El cine español y las instituciones públicas deberían tomar nota de la situación para, en la medida de lo posible, paliar la sangría de talento que supone este amplio éxodo y aprovechar el potencial que ha ido gestándose en España en los últimos lustros.

Paco Cabezas comenzó su carrera en el largometraje en España con ‘Aparecidos’ y ‘Carne de neón’. Fue este segundo film el que llamó la atención en Estados Unidos y le permitió trabajar en dicha industria. Allí ya ha estrenado ‘Tokarev’ con Nicolas Cage y ahora está presentando ‘Mr. Right’, nada menos que como film de clausura del Festival de Toronto.

 

A continuación, puedes conocer a Paco Cabezas con nuestro cuestionario ‘El éxodo’:

 

- Proyectos en los que estás trabajando allí

Principalmente, terminando ‘Mr. Right’, la peli que he rodado con Sam Rockwell, Anna Kendrick y Tim Roth, y con varios proyectos más, entre ellos el que más ilusión me hace es un guión original mío que se llama ‘Men with No Fear’. Es una película de robos a lo atraco perfecto pero con una estética y un mundo más cercano a ‘The Wire’.

 

- ¿Te fuiste a hacer cine allí porque era lo que querías o preferirías trabajar en España y te fuiste porque aquí era muy complicado?

Tuve la suerte de que ‘Carne de neón’ gustó mucho en Hollywood y se me abrió esa puerta. Estaba recibiendo llamadas de agentes y managers y no es que siguiese ese camino por huir de España, simplemente decidí poner mis esfuerzos ahí porque creo que el tipo de cine que me gusta hacer es un cine donde la cámara cuenta una historia, con acción, donde se cuida la estética y, vamos, básicamente lo opuesto de un found footage o una película súper independiente española, así que no fue una huida, solo coincidió con un mal momento en el cine español.

Dio la casualidad de que esa puerta se abrió y luego los guiones y las oportunidades que han ido apareciendo después de mucho, mucho trabajo. Aquí no es llegar y besar el santo, hay que trabajárselo mucho. Piensas ‘Aquí puedo hacer cosas que en España serían muy difíciles de financiar’ pero siempre te queda la espina de volver a rodar en España, donde tenemos equipos y lugares increíbles.

 

- Este éxodo de cineastas es algo nunca visto en la Historia nuestro cine. ¿Es el cine español consciente de la gravedad de la fuga de talentos? ¿Cuáles son las mayores trabas para hacer el cine que quieres en España?

No sé si el cine español es consciente de ello, la industria de por sí tiene quizás muchos frentes abiertos como para preocuparse por la fuga de cerebros de las nuevas generaciones. Lo que a mí personalmente me parece más complicado es que una generación de directores jóvenes con una imaginación visual increíble con un talento para contar historias sin fronteras se vea forzado a contar con un presupuesto pequeño que solo te permite rodar con 4 actores en una casa. Pero, a la vez, el hambre aguza el ingenio y en tiempos de crisis se hacen las mejores pelis.

Lo principal que tiene que ocurrir es un cambio de mentalidad. El cine no es un nido de aprovechados de las subvenciones, es un colectivo de gente muy trabajadora que tiene hijos a los que dar de comer y que trabaja muchas veces 16 horas al día porque es su pasión. Y luego, al final de cada peli, de alguna manera ‘Estas despedido’ y tienes que trabajar en buscar la siguiente peli, no es para nada un trabajo fácil ni de aprovechados. Pero creo que, poco a poco, vamos saliendo de ese agujero en el que algunos medios de comunicación nos han metido.

 

- Tres grandes diferencias entre hacer cine allí y en España

El catering tiene más donuts y más azúcar y comida basura en general, los actores tienen cada uno una caravana para ellos solos y, al final, el campo base es gigantesco, mientras que en España se enrollan más y comparten las caravanas.

Y por último, el equipo es más grande, por lo cual se rueda más rápido. En España trabajas con 50 de equipo y aquí con 200, con lo cual vas más rápido, tienes que tomar decisiones a velocidad de vértigo, así que más vale que sepas lo que quieres.

 

- Algún detalle concreto que haya sido de tus mayores satisfacciones y que en España sería imposible o casi imposible haber logrado

Técnicamente no hay nada que haya hecho aquí que no hubiera haber hecho en España. El nivel en España es muy bueno. Creo que, en general, conocer y trabajar con mis ídolos. El día que comencé a rodar con Tim Roth pensé en la primera vez que vi ‘Reservoir Dogs’ en un cine de Sevilla con apenas 12 años. Me dio tantas ganas de hacer cine y aquí estoy años después trabajando con el Sr. Naranja. Y claro, trabajar con Sam Rockwell y Nicolas Cage. Lo piensas desde la perspectiva del niño de 12 años que estaba loco por hacer cine y es una locura la verdad.

 

- Alguna mejora indispensable para que no haya tanto exilio de cineastas españoles

Más allá de la bajada del IVA cultural y de una mejor gestión del incentivo fiscal, que ahora mismo es tan bajo que nos deja a la cola de Europa, yo diría que lo principal es un cambio de actitud. Creo que en el momento en que el público, el gobierno y, en primera instancia, Hollywood se den cuentan de lo increíblemente bien formadas que están estas generaciones de directores de foto, de ayudantes de dirección —gente muy creativa que solo necesita que le den la oportunidad—, cambiarán muchas cosas.

No se vive solo de que venga ‘Juegos de Tronos’ y ruede aquí, lo cual está muy bien pero si al final solo hay extras españoles estamos en las mismas. Hay una manera de rodar una película de Hollywood aquí con equipo español y hacer un trabajo excelente, de forma que se recupere la confianza perdida de todos esos estamentos.

 

- En España siempre solemos quejarnos de lo que hace o no hace el Gobierno, ¿pero qué autocrítica debería hacer el cine español?

Creo que ya la ha hecho. El cine español ha dejado de mirarse el ombligo hace ya mucho tiempo. Si me hubieras hecho esa pregunta hace unos años, sí, había una generación de mal llamados autores que no hacían cine para el público pero las nuevas generaciones respetan al público y hacen cine para él.

Aparte de eso, creo que la industria debería mirar más hacia afuera y atraer más rodajes extranjeros. Quizás se esté centralizando todo demasiado en la Academia de Cine, los Goya y si no abrimos las puertas y dejamos que entre el aire, corremos el riesgo de volver a cometer los mismos pecados de nuevo.

 

Menu