Uno de los primeros actores negros que se hizo un sitio en Hollywood.

Woody Stroode nos dejó hace 20 años. El actor fue un absoluto pionero que se convirtió en una de las primeras estrellas cinematográficas pertenecientes al ámbito afroamericano. De hecho, abrió camino también en el deporte, pues fue también pentatleta y jugador de fútbol americano fue de los dos primeros hombres negros en jugar en la NFL.

Fue una voz perdida en un mar de desigualdad y odio y es que, de la misma manera que transcurría en la vida cotidiana, el mundo del cine fue durante largos años un campo vedado para los afroamericanos.

Seguramente por eso uno de los papeles que han hecho inmortal a este actor tiene una doble lectura. Me refiero a la interpretación que realiza Woody Stroode en la película ‘Espartaco’ (‘Spartacus’, 1960) que dirigió Stanley Kubrick y que en parte se rodó en España. Dicha película, como ya sabrán la mayoría de los lectores, era un canto total y absoluto a la libertad. La película se rodó en plena Caza de Brujas y el guión, que se basaba en una novela de Howard Fast, lo firmó Dalton Trumbo, un guionista que el Comité de Actividades Antiamericanas había puesto bajo lupa.

Fast, Trumbo y Kubrick utilizan el filme para realizar un canto libertario que trasciende cualquier barrera del tiempo. En una de las secuencias más brillantes del filme Woody Stroode, que encarnaba a un esclavo hecho gladiador contra su propia voluntad, se enfrentaba en un combate a muerte sólo para el deleite de unos patricios romanos con el protagonista de la película, interpretado por Kirk Douglas. Sin embargo, justo cuando había vencido a Douglas, el personaje de Stroode decide no asesinar a su compañero y se sacrifica por él. Resulta más que significativo que el personaje afroamericano fuera el primero en realizar una acción de rebeldía y valor.

Debido a su color de piel, el actor tuvo que aceptar casi siempre papeles secundarios o como protagonista de producciones de serie B. Donde sí conseguiría labrarse un hueco para la Historia sería en el Western, donde se convertiría en una de las caras más icónicas y recurrentes del género.

Llegó a colaborar en diversas ocasiones con el gran maestro John Ford. Solían ser secundarios pero tenían una carga profundamente digna, como es el caso del filme ‘El sargento negro’ (‘Sergeant Rutledge’, 1960), donde Stroode interpretaba un personaje que era acusado falsamente de una violación a una muchacha blanca.

En su filmografía encontramos trabajos como ‘El hombre que mató a Liberty Valance’, ‘Los diez mandamientos’, ‘Shalako’, ‘Los profesionales’, ‘Tarzán en peligro’, ‘Keoma’ o ‘Hasta que llegó su hora’.

 

Aquí puedes ver la famosa escena de la pelea en ‘Espartaco’:

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