La mítica película de Tobe Hooper marcó un antes y un después en el género de terror.

‘La matanza de Texas’ (‘The Texas Chainsaw Massacre’, 1974), una de las películas más emblemáticas de la década de los setenta, ha cumplido recientemente su 40 aniversario.

Para Rubén Higuera [1] la película se puede considerar como un ejemplo pionero de películas slasher. Ciertamente, hay en este sentido un interesante debate en la historiografía por situar ‘La matanza de Texas’ en este contexto, y no hay opinión unánime. Muchos son los que consideran realmente ‘La noche de Halloween’ (‘Halloween’; John Carpenter, 1978) como la película que asienta los clichés del subgénero, mientras que otros incluso citan películas como ‘Navidades sangrientas’ (‘Black Christmas’, 1974) de Bob Clark.

Lo que está claro es que la película de Hooper marcó un antes y un después. Es muy interesante citar al crítico Robin Wood [2] porque elaboró una interesante comparación entre la película de Hooper y otra de las películas de terror más significativas de los años setenta, la obra de Richard Donner ‘La profecía’ (‘The Omen’, 1976).

Para Robin Wood ‘La matanza de Texas’ reúne todos los valores más contraculturales. Se ha de tener en cuenta que, en los años en que se produjo y dirigió la película, el conflicto del Vietnam estaba dando sus últimos coletazos. No hace falta decir que la reacción mayoritaria entre la sociedad norteamericana era generalmente contraria al conflicto militar especialmente en la sociedad más joven, precisamente la que aparece en la película, así como la mayoría de espectadores que vio la película.

La película consigue traducir el descontento y la locura de una sociedad contrariada mediante una polémica y agresiva obra, que literalmente no dejaba títere con cabeza. Mientras que ‘La profecía’ era una película en que la estética estaba más asociada a los cánones estandarizados [3], la estética de ‘La matanza de Texas’ era realmente rompedora.

Aquí hemos de citar la fotografía realizada por Daniel Pearl que, de manera intencionada, busca una estética sucia, que se una a la premisa argumental, tan retorcida como lo puede ser el canibalismo y la degradación del ser humano. La película fue rodada intencionadamente con unos equipos de rodaje que mostraban precisamente este tipo de estética.

‘La matanza de Texas’ rompe a propósito con muchos tabúes de la película de terror. Como ‘La noche de Halloween’ (1978) y otros de los primeros films slashers, la angustia y truculencia no vienen derivadas de las secuencias violentas de la película aunque obviamente encontramos hay alguna. En realidad, las escenas que crean una sensación de desequilibrio en el espectador se deben a otros factores. En gran parte por la ya comentada atmósfera degradante, que se aleja de los cánones convencionales.

Hooper recrea una oscura atmósfera, también con el recurso de los objetos y elementos que sitúa dentro del campo de cámara. La recreación de la casa donde habita la familia caníbal, liderada por Leatherface uno de los iconos de la Historia del terror es un gran ejemplo de cómo construir un raccord absolutamente ligado a la intencionalidad con la que Hooper pretende recrear el ambiente donde habitan sus protagonistas. Sólo con los planos de Leatherface colgando a las víctimas como si fueran simple ganado (o bodegones de carne) y mostrando su deshumanización resultan realmente escalofriantes. A esto podemos añadir los planos que incluye Hooper a la manera de naturalezas muertas, mostrando esqueletos, cadáveres e incluso las oxidadas herramientas del villano, que añaden una iconografía inquietante y nunca vista antes con tanta inquina.

Se ha hablado sobre la excesiva violencia de ‘La Matanza de Texas’ pero es evidente que la película de Hooper no es una simple película gore como podrían ser las obras de Herschell Gordon Lewis, como ‘El mago del gore (‘The Wizard of Gore’, 1970).

Otra de las grandes bazas de la película es que Hooper nos muestra un núcleo familiar que vive con unos códigos propios que le resultan completamente externos al espectador. La deshumanización de la familia se complementa con gestos de los personajes que aparentemente parece normales y cotidianos se sientan a comer y hablan entre ellos de temas corrientes. Ya en 1972 Wes Craven había realizado un experimento similar con ‘La última casa a la izquierda’ (‘The Last House on Left’), con numerosas secuencias en las que exponía a sus personajes a los abusos de unos asesinos que, finalmente, liquidan a las víctimas a la mitad del metraje.

 

[1] En ‘Slasher: Violencia Carnal’, recordemos, la única obra en Español que trata específicamente el subgénero del slasher.

[2] Robin Wood, ‘Hollywood from Vietnam to Reagan’, Ed. Columbia University Press, New York 1986

[3] Personalmente discrepo con Wood. Es cierto que ‘La profecía’ es una película mucho más convencional que ‘La matanza de Texas’, pero en su haber cuenta con numerosas secuencias que resultaban bastante sorprendentes en aquellos años.

 

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